sábado, 3 de octubre de 2009

Almas perdidas...

Tumbada en el sofá, con el portátil en las rodillas y la ventana a mi derecha. Sí, es de noche, pero de qué me sirve una noche si no puedo verla.

Cansada… vago como ausente por el mundo, como esas almas perdidas que no tienen otra cosa que hacer. Lo hacen porque tienen que hacerlo, porque es eso o nada, lo hacen porque es lo que se supone que hay que hacer, pero nada más. Vago, sin rumbo, sin saber a donde ir, total, ¿qué importa? La meta es lo de menos, lo importante es el camino a seguir. Ahora ando, pero no camino. Porque para mí, no es lo mismo. Llamo caminar a andar por la senda sintiendo cada uno de sus recónditos detalles, llamo caminar a nota que a cada paso estas mas cerca de una nueva parte del camino, llamo caminar a notar la caricia del viento, el suave crepitar de las hojas, el melodioso cantar de los pájaros, la mágica imagen de cada nuevo paisaje… a eso llamo caminar. Solía hacerlo, solía hacerlo muy a menudo porque nunca me a importado cual fuera mi destino, siempre he deseado disfrutar de cada paso, de cada imagen, de cada momento… Pero ahora ¿de qué sirve? Ahora la brisa me parece fría y hastía, el crepitar de las hojas un ruido molesto, el cantar de los pájaros un murmullo lejano, cada imagen nueva es solo una imagen más… ya nada me transmite alegría, ya nada me transmite tranquilidad. En cada paso, cada imagen, cada sonido, veo mi cruel realidad grabada a fuego teñida de sangre. No puedo apartarlo de mi mente, me acompaña allá a donde voy. No, ahora no camino, solo ando hacia ningún lugar, sin camino, sin esperanza, sin vida… solo lo hago porque sé que es lo que hay que hacer, pero nada más…

2 comentarios:

  1. Anónimo al que nadie conoce...4 oct. 2009 6:57:00

    olvidar las metas es la clave para apreciar un camino... si crees que andas es por cerrar los ojos con culpa y arrepentimiento, y olvidarte del camino... no dejes a la suerte a donde vas, elije tu el camino, que la meta ya llegará, y aunque sea cruel o dolorosa, si el camino mereció la pena, poco importará...

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  2. Ayer noche como otras tantas con la guitarra en un banco le dije a un amigo "¿te has dado cuenta que el cielo ya no es negro?". Y me dijo, "nunca ha sido negro".No pude dormir en toda la noche.
    Estuve pensando en lo que hacemos todos los dias y porque lo hacemos. Y no saque nada en claro, solo que a veces necesitamos sentir que estamos vivos, y para darle sentido a la vida andamos, escribimos, pensamos, cantamos, reimos, lloramos. Para vivir hay que andar, no se como ni hacia donde pero hay que andar.

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