viernes, 30 de julio de 2010
Mi destino es mío...
De vuelta a mi propia tormenta me encuentro con que nada ha cambiado para mí, su rosa aquí no existe y sus pasos no me sirven, su camino es distinto y el mío está cortado por el más ancho y profundo de los abismos. Está todo perdido, no hay forma de seguir, o me quedo aquí parada o me tiro de cabeza al abismo de mi perdición. Casualmente ninguna de las opciones me reconforta, digamos que soy demasiado exigente. Y entonces me doy cuenta. No había nada, todo estaba devastado para ella y ahora su mundo se reconstruye entre pétalos de esperanza. Me pongo en pie, cambio de dirección y busco otro camino... y que le den por culo al destino, que en mi vida mando yo y ningún agujero, profundidad o Apocalipsis me va a parar.
El tiempo...
miércoles, 14 de julio de 2010
Como pez sin su agua...
¿Por qué siempre despertamos cuando pretendemos conocer la identidad del fornido hombre que nos estrecha entre sus brazos?
Africa llora
A mí particularmente, este libro me ha llenado de emoción y me ha recordado que a parte de esta sociedad privilegiada existe otra mucho menos agraciada que lucha por lo que es suyo mientras aquellos que realmente tenemos más poder para ayudar mirámos hacia otro lado...
Mientras leía este libro no pude evitar marcar ciertos párrafos que me parecieron especialmente ilustrativos, aquí dejo un par de ellos:
El reverendo Mortimer era un hombre de Dios que, sin embargo, sabía mucho sobre la especie humana, tanto que quizá por ello decidió confinarse en uno de los más remotos rincones del planeta, en un vano intento por alcanzar un mejor conocimiento del Creador a través de sus criaturas en estado más puro, aunque a la única conclusión válida a la que llegó fue que si Dios había hecho a los hombres a su imagen y semejanza, el cielo debería estar plagado de mezquinos diosecillos muy diferentese entre sí, y que la mayor parte de ellos debereían ser, además, unos temibles hijos de la gran puta.
[...]
frente a una Europa envejecida, en la que la infancia se estaba convirtiendo en un bien inasequible, África tendría que estar considerada como el auténtico futuro, pero paradójicamente el desarrollo de los acontecimientos demostraba que se había transformado en un lugar sin el más mínimo futuro.
En menos de dos siglos los colonizadores la habían esquilmado entrando a saco en sus incontables riquezas, para dejarle a cambio sus infinitas miserias, y a partir de los años sesenta, en cuanto los gritos de protesta ante tamaña depredación comenzaron a teñirse de sangre, se limitaron a emprender una vergonzosa huida sin preocuparse por reparar en lo más mínimo el mal que habían causado.
viernes, 22 de enero de 2010
Toda Noche Tiene Su Alba...
jueves, 29 de octubre de 2009
Querido recuerdo...
sábado, 10 de octubre de 2009
Aire...
-¿Cómo? ¿No lo ves? ¿No lo sientes?
-¿Qué tengo que sentir?
-El aire… es más ligero.
-¿Más ligero dices? Pues… a mí me parece que es igual de pesado que antes…
-No, no es igual. Ahora se puede respirar sin tanta dificultad, ahora el aire entra en mis pulmones y los hincha haciéndome sentir viva.
-Pues yo creo que sigue siendo el mismo aire contaminado de siempre, igual de difícil de respirar.
-No, no lo es. Por primera vez desde hace mucho tiempo, siento el aire ligero entrando en mis pulmones…
-¿Y no has pensado que quizá no sea el aire lo que ha cambiado?
-¿A qué te refieres?
-Me refiero a que antes no querías seguir respirando, antes te daba igual que el aire fuera líquido, sólido o gas, antes había algo oprimiéndote el pecho que te impedía respirar con normalidad, pero un par de frases de él han bastado para desenredar en nudo que te estaba ahogando…
-Puede que tengas razón, es posible que sea yo, o sea, algo dentro de mí, lo que ha cambiado… Es posible que, por alguna razón, ese algo que me oprimía las entrañas y me asfixiaba lentamente haya empezado a desaparecer… Sea como fuere, ahora empiezo a respirar, y solo quiero disfrutar del aire…
Y allí, en la más oscura soledad, cerré los ojos y lo vi, su mirada, su sonrisa, su esperanza…




