sábado, 11 de febrero de 2012
Que se pare el tiempo, aunque me quede atrás...
El tiempo me quiso dejar atrás, lo encontré escondido tras viejos calendarios de esos tan insinuantes que colgaba nuestro mecánico en su taller. Pero a mí, como buena hija de mi madre, siempre me ha gustado llevar la razón, por eso quise saber más. Apunto estuve de superarlo, de dejar al mundo por embustero con aquello de que el viejo es más sabio. Pero otra vez la vida me estampó mi enorme error en la cara. Ya hacía tiempo pensaba que nada me sorprendería. Cuando algo que creías poseer para los restos desaparece de entre tus manos descubres que no puedes vencerlo, el tiempo siempre te supera, él siempre sabrá más. Ahora, que el reloj se llevó la razón y las horas barren despacio pequeñas motas del polvo en el que se convierte mi vida a cada paso, tan solo le pido al tiempo que me deje como estoy. No quiero más lecciones, no quiero saber más, quiero volver atrás y permanecer ignorante, aislada de ti, de tus minutos, de tus segundos, de tus heridas... Ansiaba tanto la verdad, la sabiduría de aquel señor que me contaba la historia de sus cicatrices que no supe ver lo que me perdía. Me perdí ese momento, el mejor, aquel en el que la ilusión de que un papel de colores se convirtiera en una hermosa rosa sin espinas, me coloreaba la mayor de las sonrisas. Me olvidé de disfrutar de la carta que aparece de la nada tratando de averiguar donde se escondían los hilos. Y ahora, que la ignorancia me sigue atormentando y las historias las cuentan mis cicatrices, tan solo me pregunto cuan cruel será la próxima batalla y contra qué nueva ilusión me he de estampar.
domingo, 29 de enero de 2012
En mi hambre mando yo...
- Los responsables de la crisis son los españoles que han vivido como nuevos ricos por encima de sus posibilidades
- No, porque verdaderamente uno no puede vivir por encima de sus posibilidades. - Hombre, quizás a base de créditos y estas cosas sí se puede vivir por encima de las posibilidades.
- Utilizando las posibilidades que ofrece el crédito ya no estoy viviendo por encima de las posiblidades sino que aprovecho las posibilidades... Ojo, ojo....
Glaucus
Glauco, como cada día, esperaba paciente que alguno de aquellos delicados peces se engarzaran en su anzuelo. Se estremecía de tristeza cada vez que sacaba del mortífero gancho a alguno de aquellos hermosos animalillos. Glauco admiraba a los peces por encima de todas las cosas. De no ser aquel su único sustento no hubiera dañado jamás a ninguno de ellos.
Pero aquel día los peces que sacaba no permanecían en su alforja, sino que como atraídos por una misteriosa fuerza saltaban de nuevo hasta el agua. Glauco, sorprendido por aquel comportamiento examinó las aguas buscando alguna respuesta. Encontró entonces unas extrañas algas que él, que había sido pescador toda su vida en aquel lugar, no había visto antes. Supuso que aquel misterioso hallazgo estaría relacionado con el sospechoso comportamiento de los peces, así que se dispuso a averiguarlo. Tomó un cacho de aquellas plantas y de inmediato una misteriosa llamada lo atraía irresistiblemente hacia el agua. Los seres marinos lo acogieron con agrado. Océano y Tetis que sabían del amor que Glauco profesaba hacia los organismos marinos, lo recibieron y lo adormecieron, para transformarlo en dios marino.
Cuando Glauco despertó de aquel placentero sueño, su pelo había tornado verde así como su larga barba. Su cuerpo era ahora musculoso y ancho de un color azulado y la mitad inferior se había convertido en una extraña y hermosa cola que le permitía desplazarse entre sus amadas criaturas marinas con facilidad. Aunque su aspecto era temible, su estancia entre las aguas marinas lo hacía muy dichoso. Fue así como aquel humilde pescador se convirtió en un temido dios acuático.
Glaucus atlanticus
En honor a este dios de tan extraño aspecto, se dio nombre a un extraordinario pero muy real organismo acuático. Glaucus atlanticus, también conocido como “Dragón azul”, es un molusco nudibranquio de la familia Glaucidae, el único miembro del género Glaucus. Habita en las aguas cálidas de las costas australianas, sudafricanas y europeas.
Se alimenta de organismos de mayor tamaño como la altamente venenosa “Carabela portuguesa” ( Physalia physalis). En algunos casos G. atlanticus puede ser caníbal cuando se presta la oportunidad.
Es capaz de alimentarse de P. physalis porque cuenta con inmunidad ante el veneno de los nematocistos de esta. G. atlanticus es capaz de consumir a la peligrosa Carabela entera y seleccionar y almacenar sus toxinas y nematocistos para su uso propio. El veneno se recoge en sacos especializados en las puntas de sus ceratas (los “dedos” de sus extremidades). Es por eso que este pequeño molusco de unos 4 centímetros de largo puede producir un veneno mucho más potente y mortal que el de la Carabela.
Cuatro centímetros más mortales que la mismísima Carabela portuguesa, este maravilloso ejemplar parece sacado de una película de ficción, pero nada tiene que envidiar a las grandes bestias o luminosas criaturas que aparecen en Pandora (de la película de Avatar). Un ejemplo más de cómo la realidad supera a la ficción.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Seres...
Personas, seres humanos, especie que cree saberlo todo. Superior, inteligente, audaz, conquistadores de imperios, gobernadores de países, de continentes, del mundo. Seres humanos. Lo que me duele, lo que me alegra, lo que me atormenta, solo existo yo y mis circunstancias. Yo sufro, yo lloro, yo sangro... yo, yo y yo. Seres humanos. Seres superiores, seres inteligentes, pero frente a un mar de posibilidades se ahogan en la primera brazada. Débiles. El tonto que se cree listo, el feo que se cree guapo, el egoísta que se cree un santo. Seres humanos. Especie evolucionada, controla las tecnologías, descubre, avanza, crece, y capaz de matar a alguien de su misma especie por unos papelitos verdes. ¿Inteligente? Seres humanos. Todos comen, hablan, ríen, sueñan, lloran, pero un lider con aires de enterado les roba a la cara mientras ellos le alaban. Seres humanos. Me hablan de caridad, me cuentan lo amables que son, lo mucho que ayudan y lo bien que se portan con los demás mientras solo les oigo hablar de sí mismos. Seres...
Ser... no es decir, es hacer.
Ser... no es decir, es hacer.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Una duda..
A ver, tengo una duda tonta que me gustaría saber si realmente es que yo no lo entiendo porque soy corta o es que no hay por donde cogerlo...
¿Cómo van a sacarnos de la crisis unos señores que han gastado más de 40 millones de euros en hacer campañas electorales y que van a gastar medio millon de euros en hacer un debate político en televisión?
¿Cómo van a sacarnos de la crisis unos señores que han gastado más de 40 millones de euros en hacer campañas electorales y que van a gastar medio millon de euros en hacer un debate político en televisión?
sábado, 5 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
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