domingo, 25 de noviembre de 2012

El cachorro ha muerto...




Me preguntaba por qué le ponía nervioso mi mirada. ¿Demasiado inquisitiva quizás?

Ahora entiendo por qué la huía. Él podía ver que ya hacía tiempo que había muerto mi niña interior y olía a podrido.

jueves, 8 de noviembre de 2012

A las 5 de la mañana


La mañana se volvía incierta. El tiempo corría a nuestro lado como una sombra fugaz, pasando desapercibido.  Un dedo compone en la espalda una melodía de sensaciones que acelera los corazones más fríos. Y el frío desaparece. Una mirada tentativa despierta  una sonrisa que se convierte en beso, y eso… Unos labios entreabiertos se deslizan por el resto hambrientos, irresistible el probarte. Entonces saca las uñas y la pelea se alarga. Vuelven a ser las 5 de la mañana. Curiosamente las 5 de aquella mañana y tú y yo en la misma cama…

"Nada se me da demasiado bien mas que tú..."

Racionalmente te odio... 
instintivamente me gusta... 
y por encima de todo, te quiero y lo sabes...

viernes, 13 de julio de 2012

Cenizas...


Es lo que yo decía, era demasiado bonito. Sabía que tarde o temprano despertaría de ese estúpido sueño en el que todo va bien. Estaba claro que no podía funcionar. Ya hace tiempo que todo se ha roto. Pasé de tenerlo todo, tener más de lo que nunca habría soñado a tener tristes cenizas deslizándose entre unos dedos llenos de llagas. Trato de recomponer de alguna forma los trozos de lo que fue, pero ya nada encaja, a este bonito puzle se le han perdido demasiadas piezas. Quisiera saber cuándo di ese paso que desencadenó todo lo demás, quisiera volver a ese momento y quedarme unos segundos antes, disfrutando parada frente a ese mar de consuelo y esperanza disfrutando de sus agradables y tranquilas aguas como si fueran eternas. Tan solo un aliento más para tomar aire antes de embarcarme de nuevo en la ahora cruda realidad.

No quise tomar ninguna decisión cuando me di cuenta de que todo se había roto pero creo que ha llegado la hora de tomar de nuevo las riendas y de construir una nueva coraza. Otra capa más tras la batalla perdida, hasta que mi pecho  se convierta en piedra para que nada pueda llegar al fondo y así, no volver a sentir el frío puñal desgarrando los palpitantes músculos de una vida de dedicación.  

domingo, 29 de abril de 2012

Muerte, el acordeonista y la puta de Vida


En un lugar llamado Mandouro vivían dos hermanas, solas, en una casa de labranza que les habían dejado sus padres. Desde la casa se veía el mar y muchos navíos que allí cambiaban el rumbo de Europa hacia los mares del sur. Una hermana se llamaba VIDA y la otra MUERTE. Eran dos buenas mozas, robustas y alegres.
La que se llamaba Muerte era guapa, pero algo caballuna. El caso es que las dos hermanas se llevaban muy bien. Como tenían muchos pretendientes, habían hecho un juramento: Podían flirtear, incluso tener aventuras con hombres, pero nunca separarse la una de la otra. Y lo cumplían lealmente.
Los días de fiesta bajaban juntas al baile, adonde acudía todo el mocerío de la parroquia. Para llegar allí, tenían que atravesar unas tierras de marisma, con muchos lamedales, conocidas como Fronteira. Las dos hermanas iban con los zuecos puestos y llevaban en la mano los zapatos. Los de Muerte eran blancos y los de Vida negros.
En realidad, esto que hacían las dos hermanas era lo que hacían todas las muchachas. Iban con zuecos y los zapatos en la mano para tenerlos limpios al a hora de danzar. Así que se juntaban en la puerta del baile hasta un ciento de zuecos, como barquichuelas en un arenal. Los muchachos, no. Los muchachos iban a caballo. Y corcoveaban en sus cabalgaduras, sobre todo al llegar, para impresionar a las chicas. Y así iba pasando el tiempo. Las dos hermanas acudían al baile, tenían sus quereres, pero siempre, tarde o temprano, volvían a casa.
Una noche, una noche de invernada. Hubo un naufragio. Porque este era un país de muchos naufragios. Pero aquel fue un naufragio muy especial. El barco se llamaba Palermo e iba cargado de acordeones. Mil acordeones embalados en madera. La tempestad hundió el barco y arrastro el cargamento hacia la costa. El mar, con sus abrazos de estibador enloquecido, destrozó las cajas y fue llevando los acordeones hacia las playas. Sonaron toda la noche, con melodías más bien tristes. Era una música que entraba por las ventanas, empujada por el vendaval. Como todas las gentes de la comarca, las dos hermanas despertaron y la escucharon también, sobrecogidas. Por la mañana, los acordeones yacían en los arenales como cadáveres de instrumentos ahogados. Todos quedaron inservibles, menos uno. Lo encontró un joven pescador en una gruta. Le pareció una suerte tal que aprendió a tocarlo. Ya era un muchacho alegre, con mucha chispa, pero aquel acordeón callo en sus manos como una gracia.
Vida se enamoró tanto de él en el baile que decidió que aquel amor valía más que cualquier vínculo con su hermana. Y huyeron juntos, porque Vida sabia que Muerte tenía un genio endemoniado y que podía ser muy vengativa. Y vaya si lo era. Nunca se lo ha perdonado. Por eso va y viene por los caminos, sobre todo en las noches de tormenta, se detiene en las casas en las que hay zuecos en la puerta, y a quien encuentra pregunta: ¿Sabes de un joven acordeonista y de la puta de Vida? Y a quien le pregunta, por no saber, se lo lleva por delante 

Manuel Rivas

sábado, 11 de febrero de 2012

Que se pare el tiempo, aunque me quede atrás...

El tiempo me quiso dejar atrás, lo encontré escondido tras viejos calendarios de esos tan insinuantes que colgaba nuestro mecánico en su taller. Pero a mí, como buena hija de mi madre, siempre me ha gustado llevar la razón, por eso  quise saber más. Apunto estuve de superarlo, de dejar al mundo por embustero con aquello de que el viejo es más sabio. Pero otra vez la vida me estampó mi enorme error en la cara. Ya hacía tiempo pensaba que nada me sorprendería. Cuando algo que creías poseer para los restos desaparece de entre tus manos descubres que no puedes vencerlo, el tiempo siempre te supera, él siempre sabrá más. Ahora, que el reloj se llevó la razón y las horas barren despacio pequeñas motas del polvo en el que se convierte mi vida a cada paso, tan solo le pido al tiempo que me deje como estoy. No quiero más lecciones, no quiero saber más, quiero volver atrás y permanecer ignorante, aislada de ti, de tus minutos, de tus segundos, de tus heridas... Ansiaba tanto la verdad, la sabiduría de aquel señor que me contaba la historia de sus cicatrices que no supe ver lo que me perdía. Me perdí ese momento, el mejor, aquel en el que la ilusión de que un papel de colores se convirtiera en una hermosa rosa sin espinas, me coloreaba la mayor de las sonrisas. Me olvidé de disfrutar de la carta que aparece de la nada tratando de averiguar donde se escondían los hilos. Y ahora, que la ignorancia me sigue atormentando y las historias las cuentan mis cicatrices, tan solo me pregunto cuan cruel será la próxima batalla y contra qué nueva ilusión me he de estampar.

domingo, 29 de enero de 2012

En mi hambre mando yo...


- Los responsables de la crisis son los españoles que han vivido como nuevos ricos por encima de sus posibilidades
- No, porque verdaderamente uno no puede vivir por encima de sus posibilidades.
- Hombre, quizás a base de créditos y estas cosas sí se puede vivir por encima de las posibilidades.
- Utilizando las posibilidades que ofrece el crédito ya no estoy viviendo por encima de las posiblidades sino que aprovecho las posibilidades... Ojo, ojo....


Glaucus

Glauco, como cada día, esperaba paciente que alguno de aquellos delicados peces se engarzaran en su anzuelo. Se estremecía de tristeza cada vez que sacaba del mortífero gancho a alguno de aquellos hermosos animalillos. Glauco admiraba a los peces por encima de todas las cosas. De no ser aquel su único sustento no hubiera dañado jamás a ninguno de ellos.

Pero aquel día los peces que sacaba no permanecían en su alforja, sino que como atraídos por una misteriosa fuerza saltaban de nuevo hasta el agua. Glauco, sorprendido por aquel comportamiento examinó las aguas buscando alguna respuesta. Encontró entonces unas extrañas algas que él, que había sido pescador toda su vida en aquel lugar, no había visto antes. Supuso que aquel misterioso hallazgo estaría relacionado con el sospechoso comportamiento de los peces, así que se dispuso a averiguarlo. Tomó un cacho de aquellas plantas y de inmediato una misteriosa llamada lo atraía irresistiblemente hacia el agua. Los seres marinos lo acogieron con agrado. Océano y Tetis que sabían del amor que Glauco profesaba hacia los organismos marinos, lo recibieron y lo adormecieron, para transformarlo en dios marino.
  
Cuando Glauco despertó de aquel placentero sueño, su pelo había tornado verde así como su larga barba. Su cuerpo era ahora musculoso y ancho de un color azulado y la mitad inferior se había convertido en una extraña y hermosa cola que le permitía desplazarse entre sus amadas criaturas marinas con facilidad. Aunque su aspecto era temible, su estancia entre las aguas marinas lo hacía muy dichoso. Fue así como aquel humilde pescador se convirtió en un temido dios acuático.

Glaucus atlanticus

En honor a este dios de tan extraño aspecto, se dio nombre a un extraordinario pero muy real organismo acuático. Glaucus atlanticus, también conocido como “Dragón azul”, es un molusco nudibranquio de la familia Glaucidae, el único miembro del género Glaucus. Habita en las aguas cálidas de las costas australianas, sudafricanas y europeas.

Gracias a una bolsa que tienen en el estómago consigue flotar a merced de las corrientes marinas, siendo este su habitual medio de locomoción. Debido a la posición de la bolsa en realidad flota “boca arriba”. Su parte dorsal, de color plateada, permanece hacia abajo y su parte ventral, de color azulado, hacia arriba. Esta coloración le permite camuflarse de los depredadores que acechan por encima y por debajo. Generalmente se desplazan en grandes grupos proporcionando un mágico espectáculo que tiñe de azul oscuro la superficie marina, recibiendo el merecido nombre de “Flota azul”.

Se alimenta de organismos de mayor tamaño como la altamente venenosa “Carabela portuguesa” ( Physalia physalis). En algunos casos G. atlanticus puede ser caníbal cuando se presta la oportunidad.


Es capaz de alimentarse de P. physalis porque cuenta con inmunidad ante el veneno de los nematocistos de esta. G. atlanticus es capaz de consumir a la peligrosa Carabela entera y seleccionar y almacenar sus toxinas y nematocistos para su uso propio. El veneno se recoge en sacos especializados en las puntas de sus ceratas (los “dedos” de sus extremidades). Es por eso que este pequeño molusco de unos 4 centímetros de largo puede producir un veneno mucho más potente y mortal que el de la Carabela.



Cuatro centímetros más mortales que la mismísima Carabela portuguesa, este maravilloso ejemplar parece sacado de una película de ficción, pero nada tiene que envidiar a las grandes bestias o luminosas criaturas que aparecen en Pandora (de la película de Avatar). Un ejemplo más de cómo la realidad supera a la ficción.

PD: Por si a alguien le interesa la historia sobre Glauco y la única persona que le hizo dudar sobre su nuevo aspecto, Escila, dejo un enlace donde viene basatante bien explicada ^^ http://antepasadosnuestros.blogspot.com/2011/03/mitologia-glauco-escila-y-circe.html

viernes, 9 de diciembre de 2011

Seres...

Personas, seres humanos, especie que cree saberlo todo. Superior, inteligente, audaz, conquistadores de imperios, gobernadores de países, de continentes, del mundo. Seres humanos. Lo que me duele, lo que me alegra, lo que me atormenta, solo existo yo y mis circunstancias. Yo sufro, yo lloro, yo sangro... yo, yo y yo. Seres humanos. Seres superiores, seres inteligentes, pero frente a un mar de posibilidades se ahogan en la primera brazada. Débiles. El tonto que se cree listo, el feo que se cree guapo, el egoísta que se cree un santo. Seres humanos. Especie evolucionada, controla las tecnologías, descubre, avanza, crece, y capaz de matar a alguien de su misma especie por unos papelitos verdes. ¿Inteligente? Seres humanos. Todos comen, hablan, ríen, sueñan, lloran, pero un lider con aires de enterado les roba a la cara mientras ellos le alaban. Seres humanos. Me hablan de caridad, me cuentan lo amables que son, lo mucho que ayudan y lo bien que se portan con los demás mientras solo les oigo hablar de sí mismos. Seres...

Ser... no es decir, es hacer.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Una duda..

A ver, tengo una duda tonta que me gustaría saber si realmente es que yo no lo entiendo porque soy corta o es que no hay por donde cogerlo...

¿Cómo van a sacarnos de la crisis unos señores que han gastado más de 40 millones de euros en hacer campañas electorales y que van a gastar medio millon de euros en hacer un debate político en televisión?

sábado, 5 de noviembre de 2011

jueves, 3 de noviembre de 2011

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Decepción...

Ahora resulta que en una facultad de la que he oido cosas como “Claro, si sois biólogos, no sabeis más que manifestaros por todo” o cosas como “Yo entro en tu facultad y me siento hippie”, cada vez somos menos los que sabemos lo que es el I+D. Señores, nos roban, nuestros altos cargos, aquellos que elegimos para que nos representaran, para que llevaran nuestro pais y gestionaran nuestras riquezas, nos están robando y lo peor es que miramos impasibles como destrozan nuestro presente y nuestro futuro sin mover un dedo. “Es que por más que nos quejemos no nos van a hacer caso”, “Es que manifestarse no sirve de nada porque aquí el que tiene dinero es el que manda”. Sí, todo eso está muy bien, pero entonces ¿qué hacemos? ¿Nos quedamos de brazos cruzados mientras se llevan nuestro dinero, destrozan nuestra sanidad y nos limitan la educación? No, señores, lo que hay que hacer es dar por culo, como ellos nos lo dan a nosotros, gritar y moverse. Esto es una democracia, aunque en estos momentos no lo parezca, y en una democracia es el pueblo el que debe llevar la voz cantante. Si te quedas en tu remendado sofá, tomando tu cerveza Guachueberger porque la Estrella es demasiado cara para tu sueldo y fumando Gamel mientras ves una tele que acabas de comprar con tdt porque tu antigua tele ya no sirve para nada, ¿cómo pretendes cambiar nada? Pero tú tranquilo, lo único que tienes que hacer para no sentirte culpable es apagar la tele cuando empiezan las noticias.

Noticias: “17 millones de españoles cobran menos de 1.000 euros mientras exdirectivos de bancos se autootorgan finiquitos de 3, 7 y hasta 10 millones de euros.”
“Septiembre de 2011 registra los peores datos de paro en 15 años, con unos resultados de 4’8 millones.” Son algunos de los tantos tilurates que podemos leer en el periódico.
“Rebajas salariales, copago, estafa…”  

Recortes en sanidad, que al fin y al cabo los extranjeros siempre querrán currar aquí por mucho menos. Recortes en educación, que cuanto menos sepa el ciudadano más manejable es. Ahí está la clave, la educación. Las mayores revoluciones políticas en este país fueron iniciadas por estudiantes. Los universitarios indignados y hartos de que todo el mundo mirara hacia otro lado se lanzaban a la calle y se enfrentaban a autoridades. No estoy hablando de ir a una manifestación en la que un montón de guardias con cascos y porras evitan que te líes a quemar contenedores, estoy hablando de autoridades que, cualquier palabra más alta que la suya, era suficiente para quejar tu cuerpo tirando en el asfalto sin vida. Sin embargo, hoy el estudiante acomodado utiliza un día de huelga oficial para irse de farra con sus colegas toda la noche, pero ¿por qué? Porque no tienen ni idea. Hoy en día, la gente se traga lo que le digas, los políticos manipulan, la prensa manipula y los ya aturdidos ciudadanos con una pobre educación (y cada vez peor) y sin excesivas necesidades, están hartos de recibir información contradictoria y se aferran al primer clavo ardiendo que no les queme demasiado. Pero ¿cómo no quieres que te manipulen si no muestras ni un poquito de interés por lo que ocurre a tu alrededor?

Me llamó especialmente la atención una situación que presencié el otro día. Me dirigía a la cantina de mi facultad con un compañero de clase cuando, un señor nos paró para tratar de vendernos un periódico. El señor y yo mantuvimos una animada conversación sobre los recortes en educación y en investigación bajo la mirada ausente de mi compañero. “No tenía ni idea de lo que estabais hablando yo solo quería comer…”- me aseguró después. Me sentí tan decepcionada. Un estudiante, un universitario al que le afecta directamente todo este tema, solo piensa en comer mientras hablamos precisamente de su futuro pendiendo de un hilo. Y claro, los políticos esto, lo tienen en cuenta, "Frente a un pueblo ignorante un soberano mangante..."

miércoles, 12 de octubre de 2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

Palabras ausentes

Y entre tinieblas se te planta el terrible desafío del que levanta la voz y no escucha. Con la ahogada costumbre de la siempre respetuosa niña buena que espera su turno. Con la voz rasgada y las piernas inquietas. Con la sensible sonrisa quebrada de quien abandona un tesoro frente a un mar de dudas. Con la esperanza de sentir que el regreso es inminente aunque sabes que te mientes.
Y vuelves a las andadas de quien empieza a andar y no sabe. De quien tropieza sin remedio y se levanta sin sueños. Del que retorna con debiles esperanzas de continuar, sin reparos a que descarados acontecimientos te retengan. Del que escribe con palabras ausentes que sienten que no estás y después se vuelven a mirar si has vuelto a recordar lo que un día fuiste. Pero no, lo que fue quedó atrás, y esperas, con la desesperanza del que no consigue mas que un “hasta nunca” de un después que ya se fue. 
Hasta el día en que la lluvia empapa la siniestra sensación del desasosiego con la sinrazón del que abandona un desvelado suspiro en una noche desestrellada.

lunes, 22 de agosto de 2011

Marcha fúnebre


Quizá sea porque durante mucho tiempo fui el saco de boxeo de mi hermano mayor y me había cansado de perder, o quizá porque mi madre siempre me repetía que no debía depender nunca de nadie. Lo cierto es que no se por qué, pero nunca he soportado quedar como la niña, chica o mujer débil que necesita un hombre fornido que la proteja. Por eso, cuando me dirigía a la calle a la que sin piedad me enviaba aquel mensajero del diablo con carita de angel, me sentía como recorriendo el corredor de la muerte. La "Marcha fúnebre" interpretada por el cuarteto de cuerda que tocaba mientras el Titanic se hundía habría sido la banda sonora perfecta.  
      Me presenté ante aquella jauría de lobos ambrientos dispuesta a ser despellejada viva, cuando algo inhaudito, a mi entender, estaba apunto de ocurrir. El señor ogro presidente de la calle me regaló una amable sonrisa y entre tranquilizadoras burlas hacia el resto de miembros masculinos trató de explicarme como iba todo aquello. Los demás me miraban como si E.T. acabara de entrar en plena reunión de ejecutivos y se sentara entre ellos tratando de pasar desapercibido. Por sus caras deduje que eran de los que opinaban que las chicas solo saben hablar de ropa y pinturas y de tes con la señorita Pepis y que, por tanto, no solían tratar con ninguna. 

martes, 24 de mayo de 2011

Declaración jurada


Hoy a 15 de Mayo de 2011, juro por la presente, ante el ilustre pueblo revolucionario que me escucha y por mis ideales que:

-          Que no voy a seguir llorando en un rincón por lo que es mío.
-          Que no voy a cerrar el puño y ahogar mis gritos ante las injusticias
-          Que no permitiré que mientras unos se dejan la piel por un suelo que les permita la subsistencia, otros se limpien el culo con billetes
-          Que prestaré los cartones con los que me resguardo del frío a aquellos que no tengan con qué arroparse
-          Que voy a luchar por mi presente, por mi futuro y por las generaciones venideras hasta quedarme sin fuerzas
-          Que voy a gritar hasta quedarme sin voz
-          Que voy a denunciar las injusticias siendo justa
-          Que no me quejaré de lo mal que están las cosas si no he hecho nada por cambiarlas
-          Que no silenciarán mis gritos con un puñado de billetes
-          Que no permitiré que jueguen con nuestro dinero
-          Que no ayudaré a los que nos roban para comprarse un traje
-          Que no me quedaré de brazos cruzados viendo cómo nos mangonean
-          Que reivindicaré lo que nos corresponde sin violencia en post de la paz y la igualdad de clases.
-          Que voy a gritar BASTA

Juro solemnemente que cumpliré cada uno de los puntos de este juramento por la libertad, la igualdad y el trato justo de cada uno de los ciudadanos que ya están hartos.

Fdo: Fulanita de Tal, joven ciudadana indignada
 y estudiante de la “generación sin futuro”.

domingo, 8 de mayo de 2011

No hay razón para seguir cuerda

- ¿Sabes qué? Deberías lanzarte
- Estás loca!!? ¿y si me dice que no? Me moriría de la verguenza
- ¿Loca? ¿Crees que es mas cuerdo quedarse aquí sentada esperando que un principe azul pida tu mano y te regale un castillo?
La cordura nos dice que lo bueno es estar loco. Fíjate, cuando estamos cuerdos queremos estar locos de contentos, locos de amor, locos... La gente busca la felicidad en drogas, alcohol y otros estupefacientes que te hacen perder la cordura. Eso significa que cuando estamos cuerdos no estamos contentos ni enamorados...no somos felices, entonces ¿por qué tanto reparo a estar loco?
- Creo que tú estás loca.
- Pero tú eres la que me ha pedido el consejo
- Pero, ¿y si me dice que no?
- Y si la respuesta es un sí, ¿quieres seguir tu vida pensado que no lo intentaste?
- Si le gustara debería decirmelo
- ¿Tal y como tú lo has hecho?
- Pero..- ya no está a su lado- EH ¿a donde vas? No, ni se te...

Ruth se acerca al chico del que estaban hablando
- ¡¡Eh tú!! ¡¿quien te piensas que eres!?-cambio radical de expresión- ^^¡hola! que tal me llamo Ruth y esa chica tan guapa de aquel banco Paula- vuelve al enfado- ò.ó ¿qué pasa te crees guay o algo? con ese pelo y esos ojos. ^^¡Oh madre mía! que ojos mas bonitos son... oh vaya... ò.ó¡¡No, no me cambies de tema, olvidate de tonterías. No tienes derecho ningún derecho!! Ahora deberías ir allí- señalando efusivamente hacia donde está su amiga replegada como una tortuga escondida en su caparazón- y darle una explicación, ¡Vamos!, ¿o acaso eres un cobarde? ¡Vamos, pídele perdón!

El chico blanco como la naca se hacerca a Paula y con la mirada clavada en el suelo le pide perdón sin saber por qué

- En un mundo de locos, estar cuerdo es una locura... - tras decir esto, Ruth se da la vuelta y se marcha con la sensción del deber cumplido.

viernes, 29 de abril de 2011

Una rosa marchita...

El color oscuro de unos ojos relucientes clavados en los míos.
El tintineo de esa lámigra que lucha por mantenerse encubierta.
Y un tenue tartamudeo cuando pronuncias las rasgadas palabras que te apresaban.
El atronador sonido del sordo crujir de un corazón resquebrajandose.
La impotencia del espectador cuplable sin culpa, contemplando la tortura con la impasividad en sus ojos y un aullido desgarrado en su alma.
El sangriento espectáculo termina y el estruendoso aplauso para el ensangretado protagonista se apaga
Sobre el escenario, frente a un auditorio vacío, una blanca rosa se marchita en silencio...

domingo, 13 de marzo de 2011

Aunque sea lunes...

Mientras recorro el angosto callejón que me lleva hasta su casa, la pared me recuerda aquel pasado que para ellos es presente y para mí el fugaz recuerdo de algo de lo que creí formar parte... Fingir que no me importa, y volver a enseñar mis desproporcinados dientes como si me complaciera exhibirlos a pesar de su tamaño. El mundo ya ha visto demasiado labios, labios pochos como flores marchitas. Labios torcidos como anestesiados despues de un empaste. Estoy ya cansada de caras largas y silencios incómodos, estoy harta de "hoy vuelve a ser lunes" como si el día tuviera la culpa. La putada de ser desterrado de donde creías que era tu patria, la patada en los cojones de cuando se alejan de tu lado, el jodido dolor de la impotencia cuando tu esfuerzo ha sido en vano... y sin embargo, que aún te pregunten: ¿por qué vienes siempre tan contenta? y responderles ¿ y por qué no?

martes, 15 de febrero de 2011

Calleguerrera


Paso almohadillado para no molestar a la luna.
Sin correa, aunque con dueño.
Callejera, le llaman, con énfasis en “calle” y desprecio en “jera”.
No pide, exige; no llora, araña; no grita, se infla de valentía.
Precavida, que no insegura.                                                
Fiel, que no lameculos. Aprendamos a distinguir.

Reflejada en ese charco observa la herida del rechazo
Por eso odia el agua
Se ha defendido con garras y dientes
Y con garras y dientes la recibiste
Aprendió a sobrevivir y no gracias a ti.
Años de olvido, noches a solas, días de frío temor
y ahora le pides que agache la cabeza ante tu arrogante "superioridad"
Pero es que ya…
...no te necesita…